lunes, 17 de octubre de 2011

IPECA (Cephaelis Ipecacuanha)

MENTALES
** 1 Irritable, con tendencia a encolerizarse. Malhumor, agrio, con tendencia a menospreciar o desdeñar a los demás. Niños que gritan y aullan. Impaciente. No tolera el menor ruido. Desea muchas cosas, y no sabe exactamente cuáles. Trastornos por cólera reprimida.

GENERALES
*** 4 El síntoma clave característico de Ipeca es que todos los trastornos, generalmente agudos, en que está indicada, se acompañan siempre de náuseas violentas, constantes, persistentes y que no traen ningún alivio, coincidiendo con una lengua limpia.
*** 5 Hemorragias copiosas de sangre de color rojo vivo, brillante, activas o pasivas, de cualquier orificio del cuerpo, siempre con náuseas u opresión; casi siempre salen en chorro, con poca tendencia a coagular y palidez facial; se agravan por el movimiento o por el calor de la habitación.
** 6 Convulsiones: especialmente del lado izquierdo; en niños; en el embarazo y puerperio; después de toser; por vejación o por exantemas suprimidos o que no aparecen; por indigestión; con o sin conciencia; con tendencia a caer, especialmente hacia atrás; histéricas; de un solo lado; con gritos y  náuseas. Tétanos.
** 7 Consecuencias de erupciones o exantemas suprimidos; de epistaxis o hemorragias.
** 8 Agravación (o aparición de síntomas): en invierno; por tiempo seco; por vientos calientes y húmedos; por el frío y por el calor (a los que es hipersensible); estando acostado; por el menor movimiento; por comer carne de ternera o cerdo; por vomitar; por toser; por el tacto; por grasas, pastelería, helados, uvas, dulces, ensaladas; por comer. Mejor: en reposo y por la presión. Periodicidad en la aparición de síntomas.


PARTICULARES
** 17 Lengua siempre limpia, rosada y húmeda; pálida, blanca o amarillenta. Salivación copiosa; obliga al paciente a tragar constantemente su saliva. La saliva sale de la boca estando acostado. Ardor en la boca y en los bordes de la lengua. Gusto dulzón, o a sangre; amargo de mañana. Trastornos de la dentición. Odontalgia como si le sacaran el diente, mejor comiendo. El niño mete los dedos en la boca.
*** 19 Ausencia de sed. Falta de apetito. Regurgitaciones. Náuseas constantes, persistentes, violentas, mortales, con vómitos que no lo mejoran ni alivian las náuseas; periódicas; peor durante los dolores de vientre, durante y después de los escalofríos, durante la tos, durante la fiebre; por alimentos nutritivos, frutas, helados, dulces, cerdo; por el olor de la comida (tiene aversión a ese olor); durante la cefalea; en el embarazo y en el parto; antes y durante la menstruación, o por supresión de las menstruaciones; por el movímiento; con los dolores; después de fumar; al defecar; al agacharse, con profusa salivación. Arcadas, especialmente después de tomar bebidas frías o fumar. Vómitos alimenticios, mucosos, biliosos o verdosos, ácidos, de sangre, negros como alquitrán; peor al agacharse o enseguida de comer. Vómitos con diarrea. Horrible sensación de malestar, desfallecimiento y vacío en el epigastrio; siente como si el estámago estuviera relajado y colgara, peor por el movimiento, mejor en reposo. Somnolencia después de los vómitos. Presión en el estómago con los vómitos. Indigestión, peor por vejación.
*** 23 Menstruaciones muy adelantadas y copiosas (con desmayos), de sangre de color rojo vivo, con coágulos; sangre espesa. Durante la menstruación, dolores en el ombligo que irradian al útero, náuseas y vómitos. Después de la menstruación, debilidad desproporcionada con la cantidad de sangre perdida. Dolores de tironeo hacia abajo, hacia los órganos genitales y el ano. Metrorragias activas, copiosas, en chorro constante y uniforme, de sangre rojo brillante, a veces con coágulos, o intermitente; en abortos  durante y después del parto, peor por el movimiento; con opresión al respirar, sensación de desmayo, gran postración e intensas náuseas; metrorragias intermenstruales. Amenazas de aborto con náuseas y dolores en el vientre de izquierda a derecha; por susto. Puntadas desde el ombligo al útero.
*** 24 Tos espasmódica, violenta, incesante, de aparición brusca, sofocante, que le quita la  espiración y reaparece a cada inspiración, sin expectoración; durante los accesos, el niño se pone cianótico y rígido; con numerosos rales finos en los bronquios y pulmones, y con náuseas persistentes, arcadas y vómitos; con cefaleas y gastralgias; producida por un cosquilleo desde la laringe a los bronquios; peor de noche, por el movimiento, acostado del lado izquierdo, comiendo, caminando al aire libre o al inspirar, mejor por el reposo y el calor. Bronquitis agudas en niños. Coqueluche con la quinta clásica, con rigidez generalizada, cianosis y palidez facial, epistaxis y sangre bucal, con náuseas incesantes y  vómitos mucosos; el niño parece ahogarse. Tos como provocada por polvo o vapores de azufre. La tos  suele acompañarse de frío, o de calor en cabeza y cara, y la sensación de que el ombligo se rompe o estalla; a veces con sudor frontal. Es uno de los principales medicamentos de la tos, así como de la disnea y el asma, especialmente en niños, espasmódica, por erupciones suprimidas. Sofocación por gran acumulación de mucosidades en los bronquios, con frío precordial, ansiedad, disnea y náuseas persistentes. Asma con respiración jadeante, peor en la habitación, mejor al aire libre. Respiración suspirosa. Hemóptisis activas, abundantes, de sangre de color rojo vivo, con estado nauseoso y vómitos. Disnea por el menor ejercicio, violenta, con respiración silbante. Dolor excoriante en el pecho. Placas rojas y pruriginosas en el tórax, con ardor después de rascarse. Palpitaciones. Ronquera, especialmente al terminar un resfrío; afonía completa.

COMPLEMENTARIO:
Cuprum.

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