jueves, 7 de julio de 2011

GELSEMIUM (Gelsemium Sempervirens Jazmín Amarillo)

MENTALES
*** 1 Es uno de los más importantes medicamentos en trastornos psicosomáticos, de neta causa emocional, agudos o crónicos, cuyo origen puede ser reciente o antiguo.



Entre las causas bruscas o repentinas están en especial las malas noticias (es el remedio más destacado) (diarrea, aborto, excitación, debilidad, temblores, insomnio, etc.) o noticias excitantes, y cualquier emocíón, como susto, miedo, ira, ira con ansiedad o con susto, la muerte de un hijo, sorpresas, etc.; incluso en bebés cuyas madres han sufrido estas emociones durante el embarazo del que han nacido. Pero también aparecen trastornos cuyo origen son emociones, diríamos, más lentas o prolongadas. Así, hay en Gelsemium trastornos producidos por penas, o por ira con pena silenciosa, pero especialmente por anticipación de acontecimientos o sucesos desusados o poco frecuentes, importantes o no desde un punto de vista objetivo, pero siempre importantes subjetivamente. Esta anticipación es, en general, una mezcla de ansiedad, inseguridad y miedo, que conduce compulsivamente al paciente a vivir en su mente, anticipadamente y con detalles manejados por su fantasía, el acontecimiento que lo obsesiona: una cita, una reunión, una decisión, un examen, un viaje, ir al teatro o a la iglesia o hablar en público, hechos que pueden suceder dentro de una semana o de un año; si es a muy corto plazo, suele producirle diarrea.
*** 2 Desea estar solo, tranquilo, que lo dejen solo, especialmente durante la fiebre; no quiere hablar con nadie ni que le hablen ni tener a nadie cerca, aun si la persona está en silencio; lo irrita. Evita ver gente. Está sentado tranquilo. Es quieto.
*** 3 Hay una marcada confusión, aturdimiento, estupor o torpeza; letargia, como embrutecido; sobre todo durante la fiebre, y mejora al orinar profusamente; a veces con sensación de dualidad, siente que es doble; con somnolencia; no puede pensar mucho. Su hablar puede ser, en estos casos, confuso, incoherente, como si estuviera intoxicado. Delira durmiendo o al dormirse, en paroxismos. Se concentra con dificultad y, al querer hacerlo, tiene una sensación de ausencia. Los esfuerzos mentales lo agravan, tiene aversión a pensar (se le desvanecen las ideas) y a todo trabajo mental que, a veces, le es imposible o le provoca trastornos. Falta de memoria para el trabajo mental. Indiferencia respecto de su enfermedad. Inconsciencia. Coma.
*** 4 Tiene un gran temor a morir; miedo a que se detenga el corazón si él no se mueve constantemente. Miedo a las tormentas, de estar solo, a la oscuridad (desea la luz); de perder el autocontrol o la razón, de que pase algo; de caerse, especialmente en los movimientos de descenso (el niño, con gran ansiedad y miedo, grita y se agarra de la cuna o de la madre o cuidadora). Gran cobardía, absoluta falta de valor y de confianza en sí mismo; es sumamente tímido, sobre todo para aparecer en público. Tiene miedo a lugares públicos. Ansiedad: por el presente y el futuro; en niños.
** 5 Depresión durante la fiebre o por el calor del sol; con impotencia; no puede llorar. Accesos maníacos. Locuacidad. Inquietud de mañana o durante la fiebre; da vueltas en la cama. Hipersensibilidad. Grita. Histeria: en el embarazo y parto; por penas; en pletóricas. Deseo de suicidarse arrojándose por una ventana.

GENERALES
*** 7 Terrible postración, debilidad verdaderamente paralítica de todo el sistema muscular, con gran sensación de cansancio y pesadez, general y en los miembros; peor por el menor esfuerzo y por polucíones. Parálisis musculares, motrices; indoloras. Falta de poder en los músculos; relajación muscular total. Parálisis de grupos musculares en ojos, garganta, laringe, tórax, esfínteres, extremidades, etc. "Falta de coordinación muscular; los músculos se rehusan a obedecer" (Allen). Parálisis funcionales de todo tipo. Parálisis post diftéricas. Parálisis infantil, enfermedad de Heine Medin: es, tal vez, el principal medicamento, tanto en su prevención (Lathyrus) como en su tratamiento. Parálisis que comienzan con fiebre. Gelsemium es un gran paralizador, físico y mental. Fatiga o agotabilidad fáciles. Sensación de desfallecimiento inminente, debe levantarse y caminar.
*** 8 Otras características de la alteración que Gelsemium produce (y cura) en el sistema neuromuscular, son los temblores y las convulsiones. Los temblores acompañan habitualmente al cansancio, en todo el cuerpo, siendo más evidentes en la lengua, miembros y, especialmente, en las manos. Enfermedad de Parkinson. Las convulsiones pueden ser histéricas ó epilépticas; en las enfermedades eruptivas, cuando el exantema no aparece ó es suprimido; en niños; por menstruaciones suprimidas; en el puerperio; de un solo lado. Tétano. Coma y apoplejía. Histeria con convulsiones, excitación y miembros dormidos.
*** 9 La ausencia de sed, especialmente destacable durante la fiebre, es un síntoma clave de Gelsemium.
*** 10 Los trastornos que responden a la acción de Gelsemium son de comienzo lento, insidioso, transcurriendo a veces varios días para su instalación, aunque, en general, son agudos. "Un resfrío de Gelsemium desarrolla sus síntomas varios días después de exponerse (a la causa que lo produce), mientras que el de Aconitum sobreviene pocas horas después de la exposición al frío" (Kent).
** 11 Peor: por el calor del sol o en verano; por el calor húmedo; antes o durante las tormentas; por el humo del tabaco, por fumar o por manipular tabaco (en obreros de fábricas de cigarrillos o cigarros: impotencia, palpitaciones); por el movimiento; por tocar piano; por humedad o neblina; por cambios bruscos de aire caliente o seco a húmedo; por aire frío y húmedo; por bebidas frías; por emociones (ver l); por pensar en sus trastornos; si le hablan de su pérdida afectiva; a las 10 horas. Mejor: después de una micción profusa (confusión, cefalea, neuralgia facial, etc.); por el movimiento (corazón y dolores musculares); por el aire libre y frío; por estimulantes; estando quieto; inclinado hacia adelante.

PARTICULARES
*** 16 Mareos que se extienden desde la región occipital a toda la cabeza; parece intoxicado al moverse; con depresión, por el calor del sol; con vacilación o inestabilidad; al mover rápido la cabeza o dar la vuelta; con oscurecimiento, antes o durante, o pérdida, de la visión, o diplopía; peor por el movimiento; por fumar; con la fiebre. Hemorragia cerebral. Congestión cefálica durante la constipación o por menstruación suprimida por uremia. Cabeza y columna calientes con pies fríos. Sensación de constricción en la cabeza, como por una banda ó un hilo, peor sobre los ojos. Gran pesadez, no puede sostener la cabeza ni levantarla de la almohada, mejor por micción profusa de orina acuosa. Presión en el vértex. Siente el cerebro dolorido y sensible, como golpeado. Cefaleas (es uno de los remedios más utilizados) aturdidoras, enloquecedoras, comenzando en la columna cervical (séptima muy sensible) y zona occtpital, extendida hacia arriba, a toda la cabeza, hasta la frente o sobre los ojos, con sensacion de estallido; precedida de visión turbia; peor después del desayuno, por moverse o agacharse, al mover la cabeza, por esfuerzos mentales, por el calor del sol, por fumar, acostado con la cabeza baja; por emociones (ver l); a las 10 horas; con náuseas, vómitos, sudores  fríos y pies fríos, diplopía y visión turbia; mejor por micción profusa, presionando o acostado con la cabeza alta. Dolor sobre el ojo y en la sien derechos, comenzando a la mañana y aumentando en el día, peor por el movimiento y la luz, mejor por vomitar, después de acostarse y de dormir; con somnolencia, no puede mantener abiertos los ojos. Dolor en la sien extendido al oído y al ala nasal, mentón y huesos de la cara.  Plenitud cefálica con calor facial y escalofríos. Meningitís cerebroespinal al comienzo, con escalo fríos y midriasís. Cefaleas con vértigos y desmayos, y dolor en el cuello. Cefaleas nerviosas. Hemicráncas. Prurito y dolorimiento en el cuero cabelludo.
*** 17 Párpados caídos, pesados; le cuesta mucho abrir los ojos o mantenerlos abiertos; se le cierran al mirar fijo; parálisis del párpado superior y de los músculos del ojo; parálisis post diftéricas; estrabismo. Acomodación lenta; midriasis de un lado y miosis del otro. Diplopia cuando mira de costado; no sabe decir de qué lado de la calle está; en el embarazo. Amaurosis o ceguera brusca. Fotofobia. Astigmatismo. Visión turbia, velada, borrosa, neblinoso. Trastornos visuales (diplopía, visión oscurecida o nublada) precediendo o durante las cefaleas, vértigos o pesadez de la cabeza. Ve los objetos como si estuvieran distantes. Siente los ojos como golpeados, con dolor en las órbitas. Desprendimiento de retina. Ojos amarillos. Lagrimeo. Conjuntivitis; blefaritis; iritis; coroiditis. Glaucoma. Retinitis albuminúrica. Amblíopía histérica. Nistagmus.
** 20 Expresión atontada, aturdida, somnolienta, como embrutecida; cara acalorada y caliente al tacto, con pies fríos. Cara de color rojo sombra; o, pálida o amarillenta; enfermiza. Los músculos de la cara parecen contraídos, especialmente alrededor de la boca, con dificultad para hablar. Parálisis de los labios superiores después de una larga conversación. Eritema de cara y cuello. Neuralgia facial, con dolores erráticos; mejor por una micción profusa. Neuralgia orbítaria paroxística con contracturas y sacudidas del lado afectado. Neuralgia de las ramas del trigémino; infraorbitaria; peor por el movimiento, comer, reír, llorar. Rigidez de la mandíbula. Trismus. Maxilar inferior caído. El mentón tiembla constantemente. Labios secos, calientes. Movimientos laterales de la mandíbula, que no puede evitar.
** 21 Siente la lengua dormida. Paresia o parálisis de la lengua, apenas puede sacarla, le choca contra los dientes; la siente torpe y le tiembla, peor al sacarla. Habla torpemente, con gran dificultad, por pesadez de la lengua; como si hubiera bebido. Lengua blanco amarillenta, con aliento fétido; marrón; centro blanco y bordes rojos; roja, dolorosa, seca e inflamada en el medio. Gusto pútrido. Saliva amarillenta. Odontalgias: en  pacientes nerviosos; por frío; con excitación, debilidad y temblor; en paroxismos; se extienden a la cara y sienes. Trastornos durante la dentición: niño frenético, se despierta gritando, con cara muy roja; encías muy sensibles. Boca seca. Ardor en la boca, extendido a la garganta y estómago. Boca dolorida, con fiebre.
** 25 Diarrea antes de entrar en la lucha, en la batalla; después de anticipar un acontecimiento; por noticias excitantes o malas; después de un susto; por cualquier emoción o excitación; por penas; por la dentición; con fiebre intermitente. Heces: amarillas; biliosas; de color masilla o crema; ver dosas; amarillo oscuro. Aun las heces blandas salen con dificultad, como si el ano estuviese contraído. Parálisis del esfínter anal, con tendencia al prolapso y diarrea involuntaria. Flatos frecuentes. Disenteria. Constipación por falta del tono en los músculos intestinales o por inactividad rectal. Tenesmo.
** 26 Frecuente emisión de orina copiosa y clara, como agua, que alivia los síntomas, especialmente cefálicos. Incontinencia de orina: por parálisis del esfínter vesical; antes el escalofrío; post diftérica; en ancianos; por excitación; al hacer fuerza, no sale la orina. Enuresis en niños nervios. Cuello de la vejiga irritable (en mujeres histéricas), con deseos constantes de orinar. Parálisis vesical, con vejiga muy distendida; goteo con retencion. Espasmos de los uréteres al pasar cálculos; espasmos de vejiga. Disuria con urgencia frecuente y tenesmo. Sensación de que queda algo para orinar; el chorro es débil o se interrumpe y reaparece. Goteo involuntario. Albuminuria.
*** 28 Utero como apretado por una mano. Congestión uterina con dolores como calambres. Pesadez en el utero. Dolores muy agudos en el útero, como de parto, extendidos a la espalda y caderas. Deseos sexuales aumentados. Supresión menstrual: por susto; con convulsiones cada anochecer; o con mareos y cefalea. Menorragias sin dolor, con taquicardia, miembros fríos, gran inquietud, náuseas y vómitos. Vaginismo. Dismenorrea. Flujo: blanco; en chorros; con dolor lumbar. Rígidez del cuello uterino durante el parto, especialmente en mujeres histéricas, con gran excitación nerviosa; siente como si el cuello no fuera a dilatarse. Falsos dolores de parto, que corren hacia arriba y atrás. Dolores de parto cortantes, muy molestos e ineficaces, que pueden ser sentidos en todo el cuerpo. Ausencia total de dolores en el parto, con el orificio del cuello ampliamente dilatado y completa atonía. Dolores de parto espasmódicos; débiles; con gran malestar; suben por la espalda. Escalofríos nerviosos, con castañeteo de dientes, al comenzar el parto. Con cada dolor, el feto parece subir en vez de bajar. Amenaza de aborto por bruscas emociones depresoras o sustos. Durante el embarazo: violentos dolores uterinos, cefaleas, diplopía, somnolencia, oscurecimiento de la visión, mareos y bradicardia; calambres en el vientre y piernas; convulsiones; albuminuria. Convulsiones durante el parto y puerperio. Sensación de onda que sube del útero a la garganta, con ahogos. Entuertos muy severos y prolongados, extendidos hacia atrás y arriba.
** 30 Siente (y tiene miedo de morir) que su corazón va a dejar de latir si no se mueve constantemente. El trabajo cardíaco es lento y débil, casi no se sienten los latidos; o es excesivo, con plétora y congestión.  Opresión y palpitaciones, peor al pensar en eso o si le hablan de sus penas o de la pérdida del hijo. Palpitaciones por malas noticias. Pulso: frecuente, blando, débil, casi imperceptible; lento en viejos; lento en reposo, acelerado por el movimiento; irregular. Puntadas precordiales. Dolor precordial al levantarse de una silla.
** 31 Dolores cervicales extendidos a toda la cabeza; hacia el occipucio o al vértex; hacia arriba; hacia los hombros y clavículas; bajo el omóplato izquierdo. Mialgias en la parte superior de los esternocleidomastoideos; dolor como golpeado. Dolor de espalda, que sube, durante el parto, extendido al occipucio. Dolor sordo lumbosacro; los músculos no obedecen, no puede caminar. Meningitis espinal; mielitis; poliomielitis. Frío en la espalda que sube y que baja.
*** 32 Temblores en los miembros. Miembros pesados, cansados, en especial durante la fiebre; en los brazos al tocar el piano; en los miembros inferiores, por esfuerzos o al caminar, en las piernas, peor por esfuerzos. Dolores en los hombros de noche; dolores musculares profundos en los brazos que están débiles y dormidos. Siente el codo y la muñeca derechos como dislocados; el izquierdo duele de noche por una corriente de aire. Calambres en el antebrazo al querer escribir; calambre del escritor. Temblor en las manos al levantarlas. Muñecas y manos frías. Manos calientes y secas, peor en las palmas. Contracción espasmódica de los dedos; contracción de Dupuytren. Fatiga de los miembros inferiores por el menor esfuerzo. Paraplejía. Deambulación inestable, vacilante, tambaleante, como ebrio; no puede controlar sus movimientos musculares; incoordinación; tabes. Dolor severo en la cadera y ciático, peor en reposo y al comenzar a caminar; dolores ardientes, peor de noche. Dolores musculares en las piernas, mejor moviéndose. Pies fríos, como si los tuviera en agua fría; durante la cefalea. Parálisis índoloras en los miembros. Dolor en las plantas de los pies al caminar. Neuralgia crural. Dolores lancinantes en los muslos, mejor sudando. Dolores reumáticos en las rodillas de noche. Dislocación repentina de la rótula. Pantorrillas doloridas de noche. Dedos de los pies contraídos.
*** 34 Escalofríos que comienzan en los pies y las manos, y suben y bajan por la espalda, como en ondas, sobre todo en la columna; en la parte superior del cuerpo; de mañana o después de mediodía, a las 16 o 17 horas o todos los días a la misma hora; con manos y pies fríos y cefalea. Escalofríos nerviosos con piel caliente; necesita que lo sostengan para no sacudiese tanto. Fiebre sin sed, calor con intenso ardor; calor principalmente en cabeza y cara, con pies y manos frías. Fiebre continua, intensa, muy prolongada; tifoidea, cuando predominan los síntomas mentales. Fiebre remitente, después de mediodía; en el niño; con  estremecimientos; con aversión a destaparse, por los escalofríos. Sarampión con catarro; ayuda a salir la erupción. Escarlatina; formas asténicas. Rubéola. En la gripe es, junto con Eupatorium Perfoliatum, el medicamento más indicado, con escalofríos intensos que suben y bajan por la espalda, gran pesadez en los miembros, temblores, debilidad, terrible cefalea occipital, aturdimiento y ausencia de sed (en Eupatorium hay marcada sed y dolores como si tuviera los huesos rotos). Trastornos (chuchos, febrícula, cansancio) desde una gripe semanas antes. También es sumamente útil en la profilaxis de la gripe. Sudores fríos después de mediodía. Los síntomas, incluso los dolores, mejoran sudando, mucho por el menor esfuerzo.

COMPLEMENTARIO:
Sepia.

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