miércoles, 11 de enero de 2012

LEDUM PALUSTRE (Romero Silvestre de los Pantanos)

GENERALES
*** 4 Es uno de los principales medicamentos del reumatismo y, especialmente, la gota, tanto agudos como crónicos. Los dolores son punzantes, desgarrantes, pulsátiles, asentando en las articulaciones, sobre todo en las pequeñas, que tienen a su alrededor nódulos o tofos que duelen y crujen por el movimiento. Los dolores cambian de sitio bruscamente, saltando muy rápidamente de una articulación a la otra y siempre desde abajo hacia arriba, ya en el mismo o en los sucesivos ataques, y comenzando generalmente en los pies, agravándose de noche, por el movimiento y por el calor de la cama (le es intolerable, y se destapa o sale de ella) o local, mejorando por el frío local, por un baño frío o poniendo los pies y piernas en agua fría o helada, a pesar de que las articulaciones, pálidas e hinchadas, están frías al tacto (pero no subjetivamente).

*** 5 Es el principal medicamento en las picaduras de insectos (especialmente abejas, avispas y mosquitos) o mordeduras, sobre todo de ratas, o en cualquier herida punzante (hecha con objetos puntiagudos o de punta afilada, como clavos, espinas, agujas, astillas, esquirlas, etc.) o penetrante, especialmente en palmas de manos y plantas de pies; o cuando el extremo de los dedos está aplastado o lacerado; en las heridas de los disectores. En todos estos casos, la herida se pone fría al tacto, aunque el paciente no la sienta fría. En el caso de las picaduras, los dolores son punzantes o pulsátiles y se agravan por el calor de la cama, mejorando con el frío local, a pesar de que la zona afectada suele estar fría al tacto (y no subjetivamente), pálida y como dormida y, a menudo, con equimosis e intenso prurito. Trastornos, aún lejanos, a partir de una herida punzante.

*** 6 En relación con lo que antecede, muchos importantes autores consideran a Ledum como el mejor preventivo en la profilaxis del tétanos (o aún en su tratamiento), cuando hay heridas por clavos (u otra cosa) en las plantas de los pies, palmas de manos y dedos y, especialmente, cuando la herida se pone tan fría como el hielo o, posteriormente, cuando los espasmos comienzan en la herida, hay espasmos en los músculos del tórax, opistótonos, rigidez en la espalda (más en la región cervical) y convulsiones tónicas. Puede darse preventivamente a la 30ª o a la 200ª, una vez por día, y puede ser también útil en los efectos del suero antitetánico.

** 7 Tendencia a las hemorragias, sobre todo de sangre roja y brillante, aunque puede ser negra. Equimosis espontáneas o traumáticas. Las hemorragias de los orificios salen en chorro.

** 8 Agravación (o aparición) de los síntomas: por el calor de la cama o el calor en general; al anochecer y de noche, hasta medianoche; por tomar vino; por el movimiento o caminar fuerte; por cubrirse o taparse. Mejor: por el frío, por un baño frío, por meter los pies en agua fría o helada; en reposo.
** 9 Después de heridas o traumatismos, queda por mucho tiempo coloreado el lugar afectado; de color negro azulado, se hace verde; o bien queda esa zona pálida y dormida. Así mismo, las partes afectadas adelgazan, sobre todo las doloridas.

** 10 Falta de calor vital, con cuerpo frío, pero no tolera el calor. Trastornos en gente que está siempre fría, que siente frío y tiene escalofríos. En bebedores, especialmente de whisky (lo antidota). En gente pálida y delicada.





PARTICULARES

** 12 Traumatismos por golpes (más de puños) o contusiones en los ojos, con abundante extravasación sanguínea, y equimosis perioculares, de párpados y conjuntivas. Según Nash, Ledum es inigualable, a la 200ª, en el "ojo negro" o "en compota". Hemorragia de la cámara anterior del ojo después de una iridectomía. Prurito en el ángulo interno de los ojos. Inflamación ocular con supuración fétida, dolores y párpados pegados. Lagrimeo ardiente, que lastima los párpados inferiores y las mejillas. Midriasis. Vé chispas.

*** 26 Calor y prolongados sudores en pies y manos. Gota aguda y crónica en las articulaciones, con tofos que duelen y crujen por el movimiento; con localización especialmente en las rodillas, tobillos, pies y, sobre todo, en la articulación metatarso falágica del dedo gordo y en su pulpejo, con dolor ulcerativo peor al caminar y de mañana, y cuyos sucesivos ataques tienen una dirección ascendente. Los dolores son desgarrantes, pulsátiles o punzantes, y se agravan de noche, por el movimiento y por el calor de la cama o local, mejorando por el frío local o poniendo los pies en agua helada, las articulaciones doloridas están hinchadas, pálidas y frías al tacto (aunque no subjetivamente); con micciones con gran cantidad de arenillas rojas cuando el paciente sufre menos. Reumatismo en los hombros y codos, peor por el movimiento. Reumatismo agudo. Dolores en las manos; en el periostio de las falanges, peor por la menor presión. Afecta cruzadamente al hombro izquierdo y la cadera derecha. Sudan las palmas. Temblor en las manos al moverlas o agarrar algo. Panadizos de color púrpura. Dolor reumático en la articulación de la cadera derecha, peor al moverse. Rodilla rígida, con crujidos al caminar. Temblor en las rodillas estando sentado o caminando. Hinchazón desde los pies a las rodillas (gotosa); de los tobillos (dolorosa), con dolor intolerable al caminar, como de torcedura. Entorsis fáciles en pies y tobillos. Sensibilidad dolorosa de la planta de los pies, como después de un golpe. Intenso prurito en pies (y en el dorso) y tobillos, peor por el calor de la cama y el rascado; sólo se alivia cuando ya está en carne viva.


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