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martes, 8 de mayo de 2012

NATRUM MURIATICUM (Cloruro de Sodio)

MENTALES
*** 1 Es, seguramente, en la sociedad actual, cada vez más agresiva y competitiva, el medicamento más importante y destacado en la Materia Médica en problemas o afecciones de todo orden, de origen emocional, trastornos que se manifiestan o exteriorizan especialmente en la esfera espiritual. Toda la vasta gama del psicosomatismo encuentra en este medicamento uno de los principales y fundamentales agentes terapeuticos. Las emociones patógenas más frecuentes en las que Natrum Muriaticum actúa con un efecto corrector son las penas, las decepciones ó frustraciones, la ira (aún reprimida), las malas noticias, un amor no correspondido o rechazado o contrariado o por pérdida del objeto de su amor (aún por su muerte), las mortificaciones prolongadas y cotidianas, un fracaso en los negocios o en sus ocupaciones o en sus estudios, las preocupaciones, desacuerdos con padres o hijos o amigos, un susto, el ser despreciado, la rudeza de los otros y cualquier tipo de excitación o emoción. Generalmente la indicacion surge, sobre todo, cuando los factores emocionales mencionados son de incidencia reiterada y prolongada o no muy recientes, ya que, en el caso agudo (o en el momento agudo), el medicamento habitual, la mayoría de las veces, suele ser Ignatia.
*** 2 Una de las formas de manifestar sus sentimientos, afectados por la noxa emocional o sin causa ninguna visible, es mediante una profunda tristeza, pena ó aflicción que, en general, es silenciosa, no demostrativa, ya que lo habitual es que no pueda llorar. Es especialmente evidente de noche en cama, estando solo, antes de la menstruación (ó durante), durante los escalofríos o la fiebre, durante o con las cefaleas, durante la sudoración, por poluciones, en el embarazo o en el puerperio, en la pubertad, después del coito, etc., y puede ir acompañada de cosas tan dispares como un hambre canina o cansancio de la vida, deseos de morir y una tendencia al suicidio. Está aburrido de la vida, descontento de todo, sin voluntad, inconsoloble; y puede llegar a una indiferencia a todo lo placentero, a sus tareas, a comer, al bienestar de los demás, etc. Puede existir, y es también patrimonio del medicamento, alegría o buen humor (que puede alternar con la tristeza), con bailes, cantos y risas, y puede llegar a reir inmoderada e involuntariamente, hasta de cosas serias; se ríe hasta llorar, o alterna risa y llanto.
*** 3 En otros casos, la respuesta a las noxas emocionales se orienta hacia un profundo resentimiento hacia aquellas personas que considera, con fundamento o no, como los causantes de sus problemas, llegando a veces a una aversión (al esposo, a ciertas personas, a miembros de su familia, a las mujeres ó al sexo opuesto) y, en un grado mayor, al odio, con ideas de revancha, especialmente, contra los que lo han ofendido. Si no puede expresar su resentimiento, éste permanece en la esfera de sus pensamientos, que giran siempre alrededor de un mismo tema, verdadera idea fija, persistente y desagradable, que lo atrapa y lo atormenta. Si expresa su resentimiento, lo hace de viva voz, recordando y volviendo constantemente sobre el mismo tema (hechos desagradables antiguos), llorando al recordarlos y reprochando acerbamente; es una verdadera rumiación mental.
*** 4 Es un paciente de llanto muy fácil que, casi inevitablemente, llora durante la consulta, sobre todo mientras hace el relato de los problemas que le ha tocado vivir o que vive. No puede controlar su llanto, que es involuntario, pero a toda costa, trata de no llorar en presencia de los demás, y prefiere hacerlo cuando está solo, porque lo agrava (lo hace llorar más) y le molesta muchísimo el consuelo (y no sólo en cuanto al llanto, sino en general), especialmente si llega a creer que le tienen lástima o se compadecen de él. El llanto aparece o se agrava sobre todo de noche, a veces sin causa aparente o en mujeres histéricas, cuando lo miran, cuando le hablan, durmiendo y durante la menstruación, y su sensibilidad y su llanto se agudizan al entrar en contacto con la desgracia ajena, ya de personas o animales, porque se compadece mucho y sufre con ellos.
*** 5 Es uno de los pacientes en que es más intenso el deseo de soledad; tiene verdadera aversión a la compañía, está mejor solo, sobre todo durante el embarazo y, particularmente, cuando orina, ya que, por más que lo intenta, no puede hacerlo si hay alguien cerca. En parte esta actitud se debe a que es muy reservado, taciturno, y está peor por la conversación en la que él interviene o aún escuchando la de otros. Hablar le produce un agotamiento mental, y tiene aversión a contestar. Tímido.
** 6 Se sobresalta fácilmente, sobre todo por un susto, por ruidos bruscos, antes de dormirse o durmiendo y, a veces, como por una sensación de electricidad que lo despierta, como si viniera de los pies. Es asustadizo, peor de noche y al despertar. Hipersensible a ruidos, a la música.
** 7 Tiene miedo: de noche, a la oscuridad (lo agrava, prefiere la luz), a los ladrones, a las tormentas, a las multitudes (ó en una multitud), a perder la razón, a morir, a las enfermedades, al mal, al fracaso, a la desgracia, a la gente, a ser envenenado; como si fuera a pasar algo; a los hombres; de ir a dormir. Puede acentuarse en la menstruación, y acompañarse de tristeza ó palpitaciones. A menudo está ansioso, con miedo o con gran apuro; peor al anochecer y de noche, antes de medianoche; al despertar de soñar cosas terroríficas; por el futuro; antes y durante la menstruación ó después de comer o durmiendo. Ansiedad hipocondríaca. Ansiedad de conciencia, sentimiento de culpa. Se desespera por el futuro y durante el embarazo; desesperación religiosa por la salvación de su alma.
** 8 Intelectualmente, tiene dificultad para pensar y comprender, se concentra con dificultad (peor cuando habla). Confusión mental peor por esfuerzos mentales, después de comer, hablando, leyendo, caminando, sentado ó después de levantarse; a veces sobre su identidad o con una sensación de dualidad. Puede haber un déficit de ideas o hasta una imbecilidad o diversos grados de oligofrenia. El niño aprende tardíamente a caminar y muy lentamente a hablar. Se olvida de palabras al hablar o de las cosas que compra. Se equivoca al hablar, al ubicar las palabras, al escribir (tiene dificultad en expresar sus ideas al escribir). Su memoria es escasa para el trabajo mental, para expresarse, para las palabras; olvida lo que ha sucedido, lo que ha leído y lo que está por decir o escribir y los hechos del dia. Accesos frecuentes y transitorios de inconsciencia; conducta automática. Inconsciencia o coma durante los escalofríos y la fiebre. Distraído, absorto en sus pensamientos. Estupor con la fiebre; en la hidrocefalia, en la difteria.
** 9 Generalmente es irritable, sobre todo de mañana, durante los escalofríos y la fiebre, después de comer, antes de la menstruación, por los ruidos o la música, si le hacen preguntas o le hablan o lo miran (no lo tolera), si lo contradicen (no lo tolera), si lo consuelan o intentan hacerlo, al despertar; por los negocios; sentado; a veces con tristeza. Todo lo toma a mal, aún las bromas. Violento, aún por pequeñeces: discutidor, peleador. Está malhumorado de mañana; sin motivos: después del coito. Rabia ó furia por el consuelo o durante las cefaleas. Insolencia. Se ofende fácilmente. Impertinente. Quiere ensuciar todo. Niños que insultan a sus padres. Blasfema y jura. Ira con palidez facial. Trastornos por la ira reprimida; parálisis después de un acceso de ira. Puede haber un carácter alternante, o ser suave y dulce, objetivo y razonable.

GENERALES
*** 15 Adelgazamiento marcado, especialmente en niños, que va de arriba abajo, siendo más acentuado en la región del cuello: adelgaza o hasta llega al marasmo a pesar de comer mucho y con excesivo apetito, como si no hubiera asimilación o estuviera muy disminuida. En personas, sobre todo mujeres, cuya estructura corporal suele ser pequeña o relativamente delgada de la cintura para arriba, y bastante ensanchada desde la cintura hacia abajo, especialmente en caderas y muslos. Gente anémica o caquéctico por pérdida de fluidos vitales o en enfermedades o afecciones mentales. Leucemia.
*** 16 Agravación o aparición de síntomas: de mañana, antes de mediodía, especialmente a las 10 horas o de 10 a 11; a orillas del mar o par el aire de mar; por el calor, sobre todo del sol o el radiante de una estufa o en una habitación calurosa, en Verano; por temperaturas extremas de calor o frío, o cuando pasa de frío a calor; por frío, toma frío con facilidad; por cualquier ejercicio mental, hablar, leer o escribir; por excesos sexuales; estando acostado (más del lado izquierdo); en luna llena; antes de la menstruación; después del desavuno y de comer (especialmente farináceos); destapándose partes del cuerpo; por correr; por abuso de quinina. Mejoría: al aire libre (hay gran deseo de aire libre); por un baño frío; acostado del lado derecho; después de sudar y al enfriarse; cuando no come regularmente; por fricciones. Periodicidad en la aparición de síntomas.
** 17 Sequedad de las mucosas: nariz, boca, garganta, vagina, etc. O bien secreciones mucosas transparentes, como clara de huevo.

DESEOS Y AVERSIONES
*** 21 Deseos: de sal y alimentos salados, de bebidas y alimentos amargos, de pan y farináceos, de leche, de pescado, de cerveza, de ácidos y de dulces.
*** 22 Gran aversión al pan, "que antes le gustaba mucho" (Nash) a las grasas; a los salados.

PARTICULARES
*** 23 Vértigos: periódicos; al darse vuelta en la cama (más de derecha a izquierda) o levantarse de ella, al caminar o agacharse, al cruzar un puente, moviendo la cabeza, por bebidas alcohólicas; por esfuerzos visuales o por mirar fijo por la ventana; por esfuerzos mentales; por fumar o por tomar el té o café; durante el embarazo; todo parece dar vueltas en círculo, con tendencia a caer hacia adelante o hacia la izquierda; con náuseas periódicos, visión alterada y confusión; mejor acostado quieto, con la cabeza alta y por frío local. Cefaleas periódicos, crónicas, o cada 2 ó 4 días; peor al despertar, vienen y se van o crecen y decrecen con el sol; se agravan o aparecen a las 10 horas o de 10 a 15 horas, durante o después de los escalofríos y la fiebre; después de emociones; por esfuerzos mentales (cefaleas de escolares y estudiantes agotados), leer, escribir o hablar, después de dormir, corriendo; con náuseas y vómitos, o con inconsciencia. Las cefaleas son preferentemente martilleantes (a la mañana) o pulsátiles, con pulsaciones en el cerebro, como si mil martillitos lo golpearan (sobre todo durante la fiebre), o como si fuera a estallar la cabeza (más al toser, estornudar o por el trabajo intelectual); a menudo por usar mucho la vista en trabajos finos. Pesadez cefálica, especialmente occipital, cada mañana, obligándolo a juntar los ojos, peor por el calor y los movimientos, mejor acostado o sentado. Caspa blanca. Costras y pústulas blancas en el cuero cabelludo. Suda la cabeza, más de mañana y de noche. Erupciones, pruriginosas o no, en el borde del cuero cabelludo, sobre todo en la parte posterior. Prurito en la cabeza. Abundante caída de cabello, más en la parte anterior de la cabeza y sienes, y aún en las patillas; después del parto (hasta caen los pelos genitales).
*** 24 Párpados rojos y ulcerados, se le pegan de noche. Los ojos se le cierran espasmódicamente, y tiene la sensación de que se le juntan y están más grandes y como comprimidos. Parálisis del recto interno; estrabismo, sobre todo divergente; rigidez o difictiltad en los movimientos de los globos oculares. Hiperestesia retiniana. Conjuntivas inyectadas. Ojos salientes. Venas marcadas en los párpados. Erupciones en las cejas, que pican. Grietas en el ángulo externo del ojo, con secreción. Cataratas. Intenso lagrimeo (a menudo irritante), le caen las lágrimas por la cara al toser (era el síntoma clave de Burnett en la coqueluche); peor en el viento y cuando se ríe. Dolor en los ojos por esfuerzos visuales, cuando mira fijo, leyendo, escribiendo o cosiendo (más en trabajos finos, que requieren mucho esfuerzo visual; se le ponen los ojos rojos cosiendo). Sensación de arena en los ojos, peor de mañana. Visión borrosa, confusa, turbia al leer, se le juntan las letras. Visión temblorosa durante las cefaleas. Visión débil, peor usando los ojos. Presbicia. Miopía. Hemiopía vertical. Amaurosis. Ve cosas negras, manchas, moscas volantes. Ve zig zags como fuego, o chispas o rayas de luz. Se le nubla la visión al agacharse, caminar, leer o escribir. Estrechez del conducto lagrimal; supuración del saco lagrimal.
** 26 Coriza violento y fluyente durante uno a tres días, seguido de obstrucción intensa; según Bocricke, es "infalible para detener un resfrío que comienza con estornudos" (a la 30ª); en el coriza hay ausencia del olfato y del gusto. Coriza crónica muy violento, que aparece bruscamente todos los días a las 10 de la mañana, y que desaparece a mediodía. Coriza espasmódico, con cosquilleo como si hubiera un gusano en la fosa nasal, y "que aparece por exposición a un sol fuerte o al intenso calor del Verano" (Allen). Secreción que va hacia atrás de la nariz, o catarro seco, crónico, que raspa en las coanas. Se le duerme un lado de la nariz. Dolor terebrante en los huesos nasales. Excoriación en la mucosa nasal; costras. Epístaxis al agacharse o cuando tose de noche; con coágulos. Pústulas ardientes debajo del tabique nasal.
** 27 Cara amarillenta, pálida (sobre todo después de la menstruación), terrosa; cianótica durante los escalofríos; cetrina, con aspecto avejentado. Cara aceitosa, grasosa, brillosa. Herpes en los labios y alrededor de la boca; vesículas períbucales, en los labios, mentón y aletas nasales; herpes por fiebre. Acné; granitos que pican. Erupciones en cualquier sitio de la cara. Labios secos, paspados, agrietados, excoriados o ulcerados; con erupciones ardientes o costrosas; hinchados, dormidos. Grieta en la mitad del labio superior o inferior y en las comisuras, a veces ulceradas. Labio superior prominente. Calor e hinchazón de la cara. Dolor facial periódico; con parálisis por paludismo suprimido con quinina; dolor malar al masticar. Suda en la cara comiendo.
*** 29 Aftas y ulceraciones en la boca y encías (que sangran fácilmente) o vesículas, ardientes, con dolor por el contacto de alimentos o bebidas. Vesículas en la punta de la lengua. Sensación de tener un pelo en la lengua. Sensación de tener la lengua muy ancha y seca; pesada, con dificultad para hablar; dormida y rígida de no solo lado. Boca seca con sed. Ardor en la punta de la lengua. Lengua blanca con manchas rojas como islas; lengua mapeada, con zonas depapiladas. Saburra espumosa en la lengua, con burbujas en los bordes; o limpia adelante y sucia atrás. Hinchazón y dolor bajo la lengua: ránula. Sialorrea, saliva salada. Aliento pútrido; gusto amargo, salado o ausente (especialmente durante un resfrío).
** 31 Sed extrema, de grandes cantidades por vez, y a menudo; especialmente durante los escalofríos, la fiebre y la sudoración. Eructos incompletos, con gusto a comida o ácidos, con regurgitaciones; aparecen después de comer (con palpitaciones y latidos epigástricos), antes de la menstruación o por tomar leche. Indigestión por farináceos. Pirosis que sube. Náuseas, sobre todo de mañana; durante la fiebre o al pensar en la sal. Hambre intensa, sin apetito. Anorexia. Hipo violento. Vómitos biliosos, después de los escalofríos y durante la fiebre. Epigastrio hinchado y dolorido al tocarlo o presionar, como si estuviera ulcerado. Sensación de cuerpo extraño en el cardias y detrás del esternón; de presión en el estómago, como si tuviera algo duro. Gastralgias con náuseas y languidez brusca; calambres en el estómago.
** 33 Acentuada constipación, con heces duras y difíciles de evacuar o con esfuerzos ineficaces; las heces tienden a retroceder, y son escasas, como si quedaran heces en el recto. Inactividad rectal; peor durante la menstruación. Sensación de constricción en el recto y ano al defecar. Diarrea acuosa; indolora ó con cólicos; sólo de día; por farináceos; en verano. Heces que salen involuntariamente; no sabe si salen gases o heces. Alterna constipación y diarrea. Hemorroides dolorosas. Hemorragia anal mientras mueve el vientre, por heces duras, con dolor desgarrante y ardiente; fisura anal. Erupción perianal; humedad anal por rascarse. Ascaridiasis. Prolapso rectal. Excoriación anal y entre las nalgas, peor por caminar. Heces secas, duras, como bolitas; de oveja; o primero duras, luego fluidas; se desmenuzan o se rompen al salir; excoriantes; salen de golpe.
** 34 Frecuente y urgente necesidad de orinar, día y noche, a veces cada hora, copiosamente. Se orina involuntariamente: de noche en cama (enuresis nocturna), o al toser, reír, estornudar, sonarse, caminando, sentada o parada. Tiene que esperar un largo rato antes de comenzar a orinar, o no puede si alguien lo mira o está cerca. Orina: oscura, como café, o negra; clara, con sedimento rojo como polvo de ladrillo. Secreción uretral mucosa después de orinar, con prurito; o amarillenta. Blenorragia crónica, con secreción blanca o lechosa. Puntadas en la vejiga mientras orina, y ardor uretral. Dolores Cortantes en la uretra después de orinar, Enfermedad de Addison.
** 36 Aversión al coito en la mujer, con ausencia de orgasmo; sensación de frío y gran sequedad en la vagina. Vaginismo; dolor y ardor durante el coito. Tironeo hacia abajo en el útero, peor de mañana; tiene que sentarse para evitar el prolapso; prolapso de útero cada mañana, con dolor lumbar, mejor acostada de espaldas. Menstruaciones adelantadas, copiosas y prolongadas, o retrasadas y escasas; acuosas. La primera menstruación demora en aparecer. Menstruaciones suprimidas. Flujo albuminoso o como almidón cocido, espeso o transparente, blanco o verdoso (aumenta al caminar), acre. Prurito vulvar: por flujo o después de la menstruación. Vulvitis con prurito y caída del vello genital. Granitos en el monte de Venus. Calambres menstruales en el hipogastrio. Esterilidad. Atrofia de los senos; dolores y sensibilidad al menor contacto; puntadas en los pezones. El niño rehúsa mamar, tiene la boca lastimada. Durante el embarazo: náuseas, vómitos y malestar de mañana; disuria, albuminuria, palpitaciones, hemorroides, tos, incontinencia de orina. Dolores de parto lentos y débiles. Entuertos.
** 38 Siente frío como hielo en la región precordial, durante los escalofríos, o por esfuerzos mentales. Palpitaciones violentas, que sacuden todo el cuerpo, con ansiedad; aparecen o se agravan por el menor movimiento, por esfuerzos, por subir escaleras, después de comer, acostado sobre el lado izquierdo, por cualquier ruido extraño; por un amor no correspondido; mejor apoyando la mano en la región precordial. Hipertrofia cardíaca. Latidos irregulares e intermitentes, sobre todo en reposo. Dolores precordiales. Vibración precordial con sensación de debilidad o desmayo, peor acostado al aire libre. Pulso rápido y débil o lleno y lento, intermitente, peor acostado del lado izquierdo.
** 39 Rigidez y tensión cervical, dolorosas; puntadas. Hipersensibilidad de la columna. Dolor de espaldas, mejor acostado de espaldas sobre algo duro; especialmente en la región lumbar. Dolor al levantarse, especialmente de estar mucho agachado. Pulsaciones en la espalda, sobre todo en el sacro. Sensación de debilidad en la espalda por trabajo manual, peor comiendo, mejor acostado. Frío en la espalda. Erupciones castrosas en las axilas. Dolor en los ganglios cervicales al toser. Dolor contusivo en el sacro, de mañana.
** 40 Dolor como dislocado en la articulación del hombro, que le impide mover el brazo o levantarlo. Dolores en manos y dedos. Se le caen las cosas de las manos. Uñas cianóticas durante los escalofríos. Manchas marrones en el dorso de las manos. Verrugas en las palmas. La piel de las manos está seca y agrietada, especialmente alrededor de las uñas. Manos frías. Sudor en las manos. Cosquilleo y adormecimiento de los dedos. Dificultad para flexionar los dedos. Hormigueo en las puntas de los dedos. Padrastros con panadizos. Calambres en manos y dedos. Numerosos defectos en las uñas. Temblor en las manos al escribir. Ronchas blancas en brazos y manos. Mano derecha hinchada. Sensación de constricción en las articulaciones. Palmas calientes y sudadas. Dolores en los miembros inferiores; inquietud que lo induce a mover constantemente los miembros inferiores, sobre todo las piernas. Debilidad paralítica en piernas y pies. Dolor como de luxación en rodillas y tobillos. Debilidad y temblor en miembros inferiores al levantarse de una silla, mejor caminando. Sensación de acortamiento de los tendones; contracción dolorosa de los flexores de las piernas. Calambres y tensión en piernas y pantorrillas. Pesadez en piernas (al subir escaleras) y pies. Ardor e hinchazón de los pies. Pies fríos. Dolor ulcerativo en los maléolos. Pies y dedos dormidos. Supresión de los sudores de los pies. Grietas entre los dedos de los pies, con prurito. Callos que punzan. Uñas encarnadas. Dedo gordo rojo y doloroso, al caminar o estar mucho tiempo parado. Erupciones pruriginosas y vesiculosas en los miembros inferiores. Herpes en muslos, rodillas y huecos poplíteos. Los tobillos se tuercen fácilmente. Crujidos articulares por moverse.
** 41 Gran somnolencia de día, con frecuentes bostezos; peor después de comer o sentado. Se duerme sentado; en la fiebre, especialmente en las intermitentes o palúdicas. Insomnio por penas o por mucha actividad mental; no puede volver a dormirse después de despertarse. Dificultad para despertarse a la mañana. Sueña con ladrones tan vívidamente, y la impresión es tan fuerte, que no puede volver a dormirse hasta que la casa es revisada. Sueña que tiene una sed intensa. Sueños terroríficos con peleas, asesinos, fuego, etc. Sueños eróticos, con prolongadas erecciones y poluciones. Sonambulismo.
*** 42 Predominio de escalofríos en las afecciones febriles: con falta de calor vital, continuos o no, especialmente a las 10 horas, o de 10 a 11 horas, o de 9 a 11 horas o a las 11; de mañana, en la cama, antes de mediodía y a mediodía; o predominando de mañana, con estremecimientos antes de mediodía, en Otoño, comienzan en la región lumbar, en manos y pies o en los dedos de manos y pies. Escalofríos violentos con inconsciencia o cefaleas, que persisten con la fiebre. Fiebre continua después de mediodía, con cefaleas, dolores oseos y en la espalda, que van mejorando al aparecer los sudores (generalmente de olor ácido), excepto la cefalea. Paludismo agudo a forma cotidiana, terciana o cuartana. Paludismo crónico (Ars A.). Fiebre con intensa sed. Fiebre tifoidea.
** 43 Erupciones: costrosas; húmedas, con secreción acuosa; herpéticas, sobre todo en procesos febriles; por acalorarse; pruriginosas. Herpes circinado; herpes zoster. Sudamina. Forúnculos. Verrugas. Varices. Eczema seco y costroso, o en carne viva, rojo e inflamado, especialmente localizado en el borde del cuero cabelludo, detrás de las orejas y en los pliegues de flexión de los miembros, peor a orillas del mar o por un viaje por mar ó por exponerse al sol. Urticaria, aguda ó crónica, en todo el cuerpo, sobre todo durante los escalofríos o por el color y ejercicios, con ardor y prurito. Piel aceítosa. Edemas parciales, peor después de un violento ejercicio.

COMPLEMENTARIOS: Sepia Apis Ignatia (Nat-M. es su crónico) Thuya Tuberculinas Capsicum Agua Marina.



jueves, 7 de julio de 2011

GELSEMIUM (Gelsemium Sempervirens Jazmín Amarillo)

MENTALES
*** 1 Es uno de los más importantes medicamentos en trastornos psicosomáticos, de neta causa emocional, agudos o crónicos, cuyo origen puede ser reciente o antiguo.



Entre las causas bruscas o repentinas están en especial las malas noticias (es el remedio más destacado) (diarrea, aborto, excitación, debilidad, temblores, insomnio, etc.) o noticias excitantes, y cualquier emocíón, como susto, miedo, ira, ira con ansiedad o con susto, la muerte de un hijo, sorpresas, etc.; incluso en bebés cuyas madres han sufrido estas emociones durante el embarazo del que han nacido. Pero también aparecen trastornos cuyo origen son emociones, diríamos, más lentas o prolongadas. Así, hay en Gelsemium trastornos producidos por penas, o por ira con pena silenciosa, pero especialmente por anticipación de acontecimientos o sucesos desusados o poco frecuentes, importantes o no desde un punto de vista objetivo, pero siempre importantes subjetivamente. Esta anticipación es, en general, una mezcla de ansiedad, inseguridad y miedo, que conduce compulsivamente al paciente a vivir en su mente, anticipadamente y con detalles manejados por su fantasía, el acontecimiento que lo obsesiona: una cita, una reunión, una decisión, un examen, un viaje, ir al teatro o a la iglesia o hablar en público, hechos que pueden suceder dentro de una semana o de un año; si es a muy corto plazo, suele producirle diarrea.
*** 2 Desea estar solo, tranquilo, que lo dejen solo, especialmente durante la fiebre; no quiere hablar con nadie ni que le hablen ni tener a nadie cerca, aun si la persona está en silencio; lo irrita. Evita ver gente. Está sentado tranquilo. Es quieto.
*** 3 Hay una marcada confusión, aturdimiento, estupor o torpeza; letargia, como embrutecido; sobre todo durante la fiebre, y mejora al orinar profusamente; a veces con sensación de dualidad, siente que es doble; con somnolencia; no puede pensar mucho. Su hablar puede ser, en estos casos, confuso, incoherente, como si estuviera intoxicado. Delira durmiendo o al dormirse, en paroxismos. Se concentra con dificultad y, al querer hacerlo, tiene una sensación de ausencia. Los esfuerzos mentales lo agravan, tiene aversión a pensar (se le desvanecen las ideas) y a todo trabajo mental que, a veces, le es imposible o le provoca trastornos. Falta de memoria para el trabajo mental. Indiferencia respecto de su enfermedad. Inconsciencia. Coma.
*** 4 Tiene un gran temor a morir; miedo a que se detenga el corazón si él no se mueve constantemente. Miedo a las tormentas, de estar solo, a la oscuridad (desea la luz); de perder el autocontrol o la razón, de que pase algo; de caerse, especialmente en los movimientos de descenso (el niño, con gran ansiedad y miedo, grita y se agarra de la cuna o de la madre o cuidadora). Gran cobardía, absoluta falta de valor y de confianza en sí mismo; es sumamente tímido, sobre todo para aparecer en público. Tiene miedo a lugares públicos. Ansiedad: por el presente y el futuro; en niños.
** 5 Depresión durante la fiebre o por el calor del sol; con impotencia; no puede llorar. Accesos maníacos. Locuacidad. Inquietud de mañana o durante la fiebre; da vueltas en la cama. Hipersensibilidad. Grita. Histeria: en el embarazo y parto; por penas; en pletóricas. Deseo de suicidarse arrojándose por una ventana.

GENERALES
*** 7 Terrible postración, debilidad verdaderamente paralítica de todo el sistema muscular, con gran sensación de cansancio y pesadez, general y en los miembros; peor por el menor esfuerzo y por polucíones. Parálisis musculares, motrices; indoloras. Falta de poder en los músculos; relajación muscular total. Parálisis de grupos musculares en ojos, garganta, laringe, tórax, esfínteres, extremidades, etc. "Falta de coordinación muscular; los músculos se rehusan a obedecer" (Allen). Parálisis funcionales de todo tipo. Parálisis post diftéricas. Parálisis infantil, enfermedad de Heine Medin: es, tal vez, el principal medicamento, tanto en su prevención (Lathyrus) como en su tratamiento. Parálisis que comienzan con fiebre. Gelsemium es un gran paralizador, físico y mental. Fatiga o agotabilidad fáciles. Sensación de desfallecimiento inminente, debe levantarse y caminar.
*** 8 Otras características de la alteración que Gelsemium produce (y cura) en el sistema neuromuscular, son los temblores y las convulsiones. Los temblores acompañan habitualmente al cansancio, en todo el cuerpo, siendo más evidentes en la lengua, miembros y, especialmente, en las manos. Enfermedad de Parkinson. Las convulsiones pueden ser histéricas ó epilépticas; en las enfermedades eruptivas, cuando el exantema no aparece ó es suprimido; en niños; por menstruaciones suprimidas; en el puerperio; de un solo lado. Tétano. Coma y apoplejía. Histeria con convulsiones, excitación y miembros dormidos.
*** 9 La ausencia de sed, especialmente destacable durante la fiebre, es un síntoma clave de Gelsemium.
*** 10 Los trastornos que responden a la acción de Gelsemium son de comienzo lento, insidioso, transcurriendo a veces varios días para su instalación, aunque, en general, son agudos. "Un resfrío de Gelsemium desarrolla sus síntomas varios días después de exponerse (a la causa que lo produce), mientras que el de Aconitum sobreviene pocas horas después de la exposición al frío" (Kent).
** 11 Peor: por el calor del sol o en verano; por el calor húmedo; antes o durante las tormentas; por el humo del tabaco, por fumar o por manipular tabaco (en obreros de fábricas de cigarrillos o cigarros: impotencia, palpitaciones); por el movimiento; por tocar piano; por humedad o neblina; por cambios bruscos de aire caliente o seco a húmedo; por aire frío y húmedo; por bebidas frías; por emociones (ver l); por pensar en sus trastornos; si le hablan de su pérdida afectiva; a las 10 horas. Mejor: después de una micción profusa (confusión, cefalea, neuralgia facial, etc.); por el movimiento (corazón y dolores musculares); por el aire libre y frío; por estimulantes; estando quieto; inclinado hacia adelante.

PARTICULARES
*** 16 Mareos que se extienden desde la región occipital a toda la cabeza; parece intoxicado al moverse; con depresión, por el calor del sol; con vacilación o inestabilidad; al mover rápido la cabeza o dar la vuelta; con oscurecimiento, antes o durante, o pérdida, de la visión, o diplopía; peor por el movimiento; por fumar; con la fiebre. Hemorragia cerebral. Congestión cefálica durante la constipación o por menstruación suprimida por uremia. Cabeza y columna calientes con pies fríos. Sensación de constricción en la cabeza, como por una banda ó un hilo, peor sobre los ojos. Gran pesadez, no puede sostener la cabeza ni levantarla de la almohada, mejor por micción profusa de orina acuosa. Presión en el vértex. Siente el cerebro dolorido y sensible, como golpeado. Cefaleas (es uno de los remedios más utilizados) aturdidoras, enloquecedoras, comenzando en la columna cervical (séptima muy sensible) y zona occtpital, extendida hacia arriba, a toda la cabeza, hasta la frente o sobre los ojos, con sensacion de estallido; precedida de visión turbia; peor después del desayuno, por moverse o agacharse, al mover la cabeza, por esfuerzos mentales, por el calor del sol, por fumar, acostado con la cabeza baja; por emociones (ver l); a las 10 horas; con náuseas, vómitos, sudores  fríos y pies fríos, diplopía y visión turbia; mejor por micción profusa, presionando o acostado con la cabeza alta. Dolor sobre el ojo y en la sien derechos, comenzando a la mañana y aumentando en el día, peor por el movimiento y la luz, mejor por vomitar, después de acostarse y de dormir; con somnolencia, no puede mantener abiertos los ojos. Dolor en la sien extendido al oído y al ala nasal, mentón y huesos de la cara.  Plenitud cefálica con calor facial y escalofríos. Meningitís cerebroespinal al comienzo, con escalo fríos y midriasís. Cefaleas con vértigos y desmayos, y dolor en el cuello. Cefaleas nerviosas. Hemicráncas. Prurito y dolorimiento en el cuero cabelludo.
*** 17 Párpados caídos, pesados; le cuesta mucho abrir los ojos o mantenerlos abiertos; se le cierran al mirar fijo; parálisis del párpado superior y de los músculos del ojo; parálisis post diftéricas; estrabismo. Acomodación lenta; midriasis de un lado y miosis del otro. Diplopia cuando mira de costado; no sabe decir de qué lado de la calle está; en el embarazo. Amaurosis o ceguera brusca. Fotofobia. Astigmatismo. Visión turbia, velada, borrosa, neblinoso. Trastornos visuales (diplopía, visión oscurecida o nublada) precediendo o durante las cefaleas, vértigos o pesadez de la cabeza. Ve los objetos como si estuvieran distantes. Siente los ojos como golpeados, con dolor en las órbitas. Desprendimiento de retina. Ojos amarillos. Lagrimeo. Conjuntivitis; blefaritis; iritis; coroiditis. Glaucoma. Retinitis albuminúrica. Amblíopía histérica. Nistagmus.
** 20 Expresión atontada, aturdida, somnolienta, como embrutecida; cara acalorada y caliente al tacto, con pies fríos. Cara de color rojo sombra; o, pálida o amarillenta; enfermiza. Los músculos de la cara parecen contraídos, especialmente alrededor de la boca, con dificultad para hablar. Parálisis de los labios superiores después de una larga conversación. Eritema de cara y cuello. Neuralgia facial, con dolores erráticos; mejor por una micción profusa. Neuralgia orbítaria paroxística con contracturas y sacudidas del lado afectado. Neuralgia de las ramas del trigémino; infraorbitaria; peor por el movimiento, comer, reír, llorar. Rigidez de la mandíbula. Trismus. Maxilar inferior caído. El mentón tiembla constantemente. Labios secos, calientes. Movimientos laterales de la mandíbula, que no puede evitar.
** 21 Siente la lengua dormida. Paresia o parálisis de la lengua, apenas puede sacarla, le choca contra los dientes; la siente torpe y le tiembla, peor al sacarla. Habla torpemente, con gran dificultad, por pesadez de la lengua; como si hubiera bebido. Lengua blanco amarillenta, con aliento fétido; marrón; centro blanco y bordes rojos; roja, dolorosa, seca e inflamada en el medio. Gusto pútrido. Saliva amarillenta. Odontalgias: en  pacientes nerviosos; por frío; con excitación, debilidad y temblor; en paroxismos; se extienden a la cara y sienes. Trastornos durante la dentición: niño frenético, se despierta gritando, con cara muy roja; encías muy sensibles. Boca seca. Ardor en la boca, extendido a la garganta y estómago. Boca dolorida, con fiebre.
** 25 Diarrea antes de entrar en la lucha, en la batalla; después de anticipar un acontecimiento; por noticias excitantes o malas; después de un susto; por cualquier emoción o excitación; por penas; por la dentición; con fiebre intermitente. Heces: amarillas; biliosas; de color masilla o crema; ver dosas; amarillo oscuro. Aun las heces blandas salen con dificultad, como si el ano estuviese contraído. Parálisis del esfínter anal, con tendencia al prolapso y diarrea involuntaria. Flatos frecuentes. Disenteria. Constipación por falta del tono en los músculos intestinales o por inactividad rectal. Tenesmo.
** 26 Frecuente emisión de orina copiosa y clara, como agua, que alivia los síntomas, especialmente cefálicos. Incontinencia de orina: por parálisis del esfínter vesical; antes el escalofrío; post diftérica; en ancianos; por excitación; al hacer fuerza, no sale la orina. Enuresis en niños nervios. Cuello de la vejiga irritable (en mujeres histéricas), con deseos constantes de orinar. Parálisis vesical, con vejiga muy distendida; goteo con retencion. Espasmos de los uréteres al pasar cálculos; espasmos de vejiga. Disuria con urgencia frecuente y tenesmo. Sensación de que queda algo para orinar; el chorro es débil o se interrumpe y reaparece. Goteo involuntario. Albuminuria.
*** 28 Utero como apretado por una mano. Congestión uterina con dolores como calambres. Pesadez en el utero. Dolores muy agudos en el útero, como de parto, extendidos a la espalda y caderas. Deseos sexuales aumentados. Supresión menstrual: por susto; con convulsiones cada anochecer; o con mareos y cefalea. Menorragias sin dolor, con taquicardia, miembros fríos, gran inquietud, náuseas y vómitos. Vaginismo. Dismenorrea. Flujo: blanco; en chorros; con dolor lumbar. Rígidez del cuello uterino durante el parto, especialmente en mujeres histéricas, con gran excitación nerviosa; siente como si el cuello no fuera a dilatarse. Falsos dolores de parto, que corren hacia arriba y atrás. Dolores de parto cortantes, muy molestos e ineficaces, que pueden ser sentidos en todo el cuerpo. Ausencia total de dolores en el parto, con el orificio del cuello ampliamente dilatado y completa atonía. Dolores de parto espasmódicos; débiles; con gran malestar; suben por la espalda. Escalofríos nerviosos, con castañeteo de dientes, al comenzar el parto. Con cada dolor, el feto parece subir en vez de bajar. Amenaza de aborto por bruscas emociones depresoras o sustos. Durante el embarazo: violentos dolores uterinos, cefaleas, diplopía, somnolencia, oscurecimiento de la visión, mareos y bradicardia; calambres en el vientre y piernas; convulsiones; albuminuria. Convulsiones durante el parto y puerperio. Sensación de onda que sube del útero a la garganta, con ahogos. Entuertos muy severos y prolongados, extendidos hacia atrás y arriba.
** 30 Siente (y tiene miedo de morir) que su corazón va a dejar de latir si no se mueve constantemente. El trabajo cardíaco es lento y débil, casi no se sienten los latidos; o es excesivo, con plétora y congestión.  Opresión y palpitaciones, peor al pensar en eso o si le hablan de sus penas o de la pérdida del hijo. Palpitaciones por malas noticias. Pulso: frecuente, blando, débil, casi imperceptible; lento en viejos; lento en reposo, acelerado por el movimiento; irregular. Puntadas precordiales. Dolor precordial al levantarse de una silla.
** 31 Dolores cervicales extendidos a toda la cabeza; hacia el occipucio o al vértex; hacia arriba; hacia los hombros y clavículas; bajo el omóplato izquierdo. Mialgias en la parte superior de los esternocleidomastoideos; dolor como golpeado. Dolor de espalda, que sube, durante el parto, extendido al occipucio. Dolor sordo lumbosacro; los músculos no obedecen, no puede caminar. Meningitis espinal; mielitis; poliomielitis. Frío en la espalda que sube y que baja.
*** 32 Temblores en los miembros. Miembros pesados, cansados, en especial durante la fiebre; en los brazos al tocar el piano; en los miembros inferiores, por esfuerzos o al caminar, en las piernas, peor por esfuerzos. Dolores en los hombros de noche; dolores musculares profundos en los brazos que están débiles y dormidos. Siente el codo y la muñeca derechos como dislocados; el izquierdo duele de noche por una corriente de aire. Calambres en el antebrazo al querer escribir; calambre del escritor. Temblor en las manos al levantarlas. Muñecas y manos frías. Manos calientes y secas, peor en las palmas. Contracción espasmódica de los dedos; contracción de Dupuytren. Fatiga de los miembros inferiores por el menor esfuerzo. Paraplejía. Deambulación inestable, vacilante, tambaleante, como ebrio; no puede controlar sus movimientos musculares; incoordinación; tabes. Dolor severo en la cadera y ciático, peor en reposo y al comenzar a caminar; dolores ardientes, peor de noche. Dolores musculares en las piernas, mejor moviéndose. Pies fríos, como si los tuviera en agua fría; durante la cefalea. Parálisis índoloras en los miembros. Dolor en las plantas de los pies al caminar. Neuralgia crural. Dolores lancinantes en los muslos, mejor sudando. Dolores reumáticos en las rodillas de noche. Dislocación repentina de la rótula. Pantorrillas doloridas de noche. Dedos de los pies contraídos.
*** 34 Escalofríos que comienzan en los pies y las manos, y suben y bajan por la espalda, como en ondas, sobre todo en la columna; en la parte superior del cuerpo; de mañana o después de mediodía, a las 16 o 17 horas o todos los días a la misma hora; con manos y pies fríos y cefalea. Escalofríos nerviosos con piel caliente; necesita que lo sostengan para no sacudiese tanto. Fiebre sin sed, calor con intenso ardor; calor principalmente en cabeza y cara, con pies y manos frías. Fiebre continua, intensa, muy prolongada; tifoidea, cuando predominan los síntomas mentales. Fiebre remitente, después de mediodía; en el niño; con  estremecimientos; con aversión a destaparse, por los escalofríos. Sarampión con catarro; ayuda a salir la erupción. Escarlatina; formas asténicas. Rubéola. En la gripe es, junto con Eupatorium Perfoliatum, el medicamento más indicado, con escalofríos intensos que suben y bajan por la espalda, gran pesadez en los miembros, temblores, debilidad, terrible cefalea occipital, aturdimiento y ausencia de sed (en Eupatorium hay marcada sed y dolores como si tuviera los huesos rotos). Trastornos (chuchos, febrícula, cansancio) desde una gripe semanas antes. También es sumamente útil en la profilaxis de la gripe. Sudores fríos después de mediodía. Los síntomas, incluso los dolores, mejoran sudando, mucho por el menor esfuerzo.

COMPLEMENTARIO:
Sepia.

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